Para ayudar a un gato a superar el duelo por la pérdida de un compañero(a), los olores más recomendados según las fuentes son el
aceite de cedro y el
sándalo. Estos se conocen como
olores terrosos, los cuales tienen efectos específicos en el estado emocional del felino:
- Conexión instintiva: Estos aromas ayudan al gato a conectar con sus instintos más antiguos y naturales, vinculándolo de alguna manera con la tierra.
- Estabilidad emocional: Se ha observado que generan una sensación óptima de estabilidad. Esto es especialmente útil cuando el gato muestra signos de tristeza, apatía o cuando maúlla buscando al compañero que ya no está.
- Recuperación del equilibrio: Ayudan a que el animal regrese a su nivel de estabilidad basal tras un evento que ha alterado su bienestar emocional.
¿Cómo aplicarlos? La forma más sencilla y recomendada es a través de un
difusor de aromas en el hogar. Es muy importante recordar que estos aceites
nunca deben aplicarse directamente sobre la piel del gato.
Además de estos olores específicos para la tristeza, existen otras opciones como la
manzanilla y la salvia, que ayudan a reducir los niveles de cortisol (la hormona del estrés) si notas que tu gato, además de triste, está muy asustado por los cambios en casa.
Además de la manzanilla, el cedro y el sándalo, existen otros olores específicos que ayudan a tranquilizar a los gatos según el tipo de situación estresante que estén atravesando.
- Feromonas sintéticas: Aunque nosotros no percibimos su olor, estas hormonas artificiales son muy eficaces para reducir la tensión ambiental. Son ideales para situaciones de cambio como mudanzas, viajes en coche, estancias en residencias felinas o cuando hay conflictos y peleas entre varios gatos en casa.
- Lavanda: Este aroma actúa directamente sobre el físico del gato, disminuyendo su ritmo cardíaco y la tensión muscular. Se recomienda especialmente para momentos de nerviosismo puntual, como una noche de tormenta. Puedes usarla en difusores o rociando una infusión fría sobre su colchón.
- Valeriana y Catnip (Menta gatuna): Tienen un efecto curioso: primero el gato se muestra muy activo o exaltado, pero después le sigue un estado de relajación profunda o letargo. Por este motivo, son excelentes para calmar al gato antes de ir al veterinario o para facilitar que entre en el transportín.
- Salvia: Al igual que la manzanilla, la salvia ayuda a reducir los niveles de cortisol (la hormona del estrés) en la sangre. Es muy útil para gatos que acaban de ser adoptados o recogidos de la calle y se muestran extremadamente asustados o miedosos en su nuevo hogar.
Advertencias de seguridad: Al utilizar estos aromas, especialmente los aceites esenciales concentrados, debes tener cuidado porque pueden ser abrasivos. Asegúrate siempre de colocarlos en
zonas donde el gato no se pueda lamer y nunca los apliques directamente sobre su piel.